DRAMATURGA:
La«Yo desafío lo imposible no es sólo una obra de teatro de cuatro actos es un viaje a través de la resiliencia humana donde el texto se convierte en el mapa de las emociones que todos atravesamos.
El proceso de escribir esta historia marcó un antes y un después en mi forma de ver la vida. Las habilidades de la protagonista llegaron a traspasarme, me contagiaron esas ganas de querer siempre un poco más, de forjar una convicción férrea ante los sueños y una determinación inquebrantable ante los obstáculos. Al crearla, ella me enseñó a desafiar mis propios invisibles.
GUIONISTA DE ORTOMETRAJES:
En cambio, en Las Reglas del Juego me enseñó a entender como puede, el ser humano, aferrarse a lo más inesperado, busca un confidente en una situación precaria y peligrosa.
Ha sido un aprendizaje profundo sobre las sombras, que todos albergamos y sobre cómo, a veces, los lugares más cerrados y las puertas más pesadas no son sólo físicas, sino que forman parte de una realidad mucho más compleja que sólo se descubre al final del juego.